En las mesas familiares de Oslo, Noruega, el bacalao con tortas de patata es un clásico de la Navidad. Prepare patatas y cebollas sin esfuerzo con la picadora manual Geedel, sin necesidad de un cortador de patatas adicional. Tras remojarlo para eliminar la sal, el bacalao se cuece al vapor hasta que esté tierno. Las tortas de patata se fríen crujientes por fuera y cremosas por dentro, servidas con salsa de mantequilla. ¡Cada bocado es rico, fresco y sin grasa!
Ingredientes (para 6 personas)
800 g de bacalao salado (remojado 48 horas antes, cambiando el agua 3 veces para eliminar la sal)
5 patatas grandes (peladas, aprox. 1 kg)
1 cebolla (pelada)
2 huevos (batidos)
50 g de mantequilla, 50 ml de nata montada
20 g de perejil fresco (picado)
1 cucharadita de sal
1 cucharadita de pimienta negra triturada
Instrucciones detalladas
1. Patatas ralladas con Geedel
Corte las papas por la mitad, colóquelas en la picadora de verduras Geedel y gírelas varias veces para hacer tiras. Use el centrifugador de ensaladas para secar bien las tiras. Añada cebolla picada (picada con la misma picadora), huevos batidos, sal y pimienta negra molida; mezcle bien. La picadora de verduras produce tiras de tamaño uniforme, de modo que las tortitas de papa mantienen su forma al freírse, crujientes por fuera y cremosas por dentro.

2. Preparar bacalao + tortitas de patata fritas
Corte el bacalao salado remojado en trozos grandes y cocínelo al vapor durante 10 minutos hasta que esté tierno. Divida la mezcla de papas ralladas en 6 porciones y presione cada una para formar un pastel redondo. Fría los pasteles en mantequilla hasta que estén dorados por ambos lados. Para servir, coloque el bacalao al vapor en la base del plato, disponga los pasteles de papa a un lado y rocíe con una salsa hecha con mantequilla derretida, crema batida y perejil picado.

Resumen
La clave de este plato tradicional noruego es la picadora de verduras Geedel. Corta las patatas en tiras uniformemente para freírlas fácilmente, dando como resultado unas tortitas crujientes por fuera y cremosas por dentro. El tierno bacalao salado combina a la perfección con la fragante salsa de mantequilla, recreando el auténtico sabor noruego. ¡Un plato básico y distintivo para las reuniones navideñas!
