Copas de mousse de chocolate: postres sedosos, de ensueño y de 5 estrellas
Hay algo irresistible en las tazas de mousse de chocolate: nubes de chocolate ligeras y aterciopeladas en pequeños y crujientes vasitos, coronadas con crema batida y un toque de cacao. Tienen un aspecto sofisticado, saben a puro capricho y se preparan sin apenas esfuerzo. El capricho perfecto para preparar con antelación para una cita romántica, una cena o cuando necesites un momento "sorprendente" sin estrés.
Un rápido giro del rallador de queso giratorio Geedel le brinda virutas de chocolate livianas como una pluma para decorar en segundos, sin suciedad, sin raspaduras en los nudillos, solo pura elegancia.
🥄Ingredientes (rinde 6 tazas pequeñas)
Para la mousse:
7 oz (200 g) de chocolate negro de buena calidad (70 % recomendado)
3 huevos grandes, separados
¼ de taza (50 g) de azúcar granulada
1 taza (240 ml) de crema espesa fría
1 cucharadita de extracto de vainilla
Una pizca de sal
Para las tazas y la cobertura:
12–15 galletas de chocolate tipo oblea o galletas digestivas
2 cucharadas de mantequilla derretida
Crema batida (para decorar)
Cacao en polvo o chocolate negro rallado (para espolvorear)
🍪Paso a paso: Vasitos de mousse de chocolate
Preparar la base de oblea de chocolate
Fije el rallador de queso con manivela en su base de succión. Inserte la cuchilla trituradora e introduzca las galletas: una manivela suave para trocitos finos y desmenuzables. Incorpore la mantequilla derretida. Presione de 1 a 2 cucharadas en el fondo de vasos pequeños, frascos o moldes de silicona. Refrigere mientras prepara la mousse. 
Derretir el chocolate
Picar el chocolate en trozos grandes y derretirlo suavemente al baño maría o en el microondas en intervalos de 20 segundos, removiendo hasta que esté suave. Dejar enfriar un poco.
Batir las claras de huevo
En un bol limpio, bate las claras de huevo con una pizca de sal hasta obtener picos suaves. Añade poco a poco la mitad del azúcar y bate hasta obtener picos brillantes y firmes.
Batir la nata
En otro bol, bate la nata fría con el resto del azúcar y la vainilla hasta obtener picos suaves.
Dobla todo junto
Incorpora las yemas al chocolate fundido ligeramente frío. Incorpora con cuidado un tercio de la nata montada para aligerarla y luego incorpora las claras en dos tandas, con movimientos envolventes, hasta que no queden vetas. ¡Que quede esponjoso!
Ensamblar las tazas
Vierta la mousse con una cuchara o manga pastelera sobre las bases frías, dejando un poco de espacio en la parte superior. Alise la superficie. Refrigere al menos 2 horas (o toda la noche para obtener una textura óptima).
Decorar y servir
Cubre con una cucharada de crema batida. Para un toque especial, sujeta el rallador de queso giratorio Geedel con la cuchilla trituradora e introduce un poco de chocolate negro (un giro rápido para obtener virutas delicadas). Espolvorea la superficie con cacao y virutas de chocolate.
💡Consejos y giros
Versión con alcohol: agregue 1 o 2 cucharadas de licor de café o Grand Marnier al chocolate derretido.
Intercambio vegano: use aquafaba + chocolate vegano y crema de coco.
Crujiente extra: espolvoree chocolate blanco rallado Geedel o avellanas tostadas por encima.
Apto para niños: evite los huevos crudos y utilice una mousse simple de 2 ingredientes (chocolate + crema).
🍫Conclusión: El postre que se roba el espectáculo
Estas tazas de mousse de chocolate demuestran que los postres impresionantes no tienen por qué ser complicados. Suaves, cremosos y con las porciones perfectas, ¡desaparecen en menos de lo que tardas en decir "¡Un segundo, por favor!"!
¿Y lo mejor? Con solo unas cuantas manivelas en tu rallador de queso, conviertes el chocolate común en esas virutas espectaculares que te harán pensar que pasaste horas en una pastelería de lujo. Una herramienta, un acabado que te dejará sin aliento.


